Los grupos bancarios que operan en España obtuvieron un beneficio neto de 6.498
millones de euros durante los nueve primeros meses del año, cifra que supera en
un 36,3% los 4.769 ganados en el igual periodo de 2003, impulsado por los réditos
de la actividad comercial y una contribución superior de las empresas participadas.
La Asociación Española de Banca (AEB) atribuyó la mejora al crecimiento de las
cifras de negocio, a los mayores ingresos derivados de los servicios bancarios,
a la "contención" de costes y a la mejora tanto de la morosidad como de los resultados
de las filiales del grupo como de las empresas participadas.
El balance consolidado aumentó en concreto un 8,6%, especialmente impulsado por
los créditos, mientras que las empresas participadas aportaron un 46,4% más de
ingresos vía dividendos a los bancos y un 44,9% más de resultados en puesta en
equivalencia, mitigando así el impacto de la apreciación del euro frente al resto
de divisas.
La banca ha acelerado el ritmo de mejora a lo largo del año, al pasar desde una
progresión del 20,4% en el primer trimestre y del 28,4% hasta junio, al alza casi
récord del 36,3%, particularmente impulsado por BBVA y Santander, que suman una
ganancia de 5.228 millones, equivalente al 80,45% del total de los grupos.
El grupo Santander elevó un 64% su beneficio y lo situó en 3.169 millones de euros,
tras contabilizar 832 millones en plusvalías por desinversiones en Royal Bank
of Scotland, Vodafone y Shinsei Bank.
El beneficio de BBVA aumentó un 18,4% y totalizó los 2.059 millones, con incrementos
del 60% en la ganancia procedente de Latinoamérica tras haberse hecho con casi
la totalidad del mexicano Bancomer y con un mayor empuje comercial en los negocios
domésticos.
Una de las claves de la mejora en las cuentas de los dos grandes y, por extensión,
de los grupos bancarios fue la recuperación de las economías iberoamericanas,
que menguó la depreciación de sus divisas frente al euro y las necesidades de
dotaciones de la banca, al reducir el perfil de riesgo-país y la morosidad en
créditos.
Según el asesor financiero de la AEB, Julio Rodríguez, el volumen de negocio medido
en activos totales podría añadir sólo "dos puntos de crecimiento" al aumento del
8,6% logrado si se aislase la depreciación de las divisas, lo que ya no supone
"un efecto dramático como lo fue en 2002" tanto en el balance como en sus resultados.
La recuperación de las divisas y el tirón del negocio en España y exterior contribuyó
a que el margen financiero ascendiese un 6,5% y se situase en 15.228 millones
de euros.
El principal revulsivo de este crecimiento fue, sin embargo, el aumento del 46,4%
conseguido en los ingresos por dividendos de empresas participadas.
El margen ordinario limitó su avance al 4,9%, hasta los 23.725 millones, afectado
por un descenso del 19,3% en los resultados netos por operaciones financieras
y en moneda extranjera "por la inestabilidad de los mercados internacionales",
según Rodríguez.
La partida de comisiones aumentó, en cambio, un 7% y sumó 7.300 millones, favorecida
por la "fuerte" captación de recursos en fondos de inversión y pensiones y la
comercialización de otros productos como los seguros y tarjetas.
El margen de explotación amplió su pujanza al 9,9% y se colocó en 11.287 millones
de euros, gracias a la "contención" en la partida de gastos, que apenas subió
un 0,9% porque los grandes bancos continuaron su política de "reducción y reestructuración"
de plantillas en Iberoamérica, explicó el experto de la AEB.
Así, el margen de eficiencia --porcentaje de los ingresos ordinarios que absorben
los costes de explotación-- mejoró en 1,5 puntos frente a 2003 y quedó en el 46,7%.
Los beneficios se vieron mejorados además tanto por una reducción del 26,2% en
la partida de dotaciones y resultados extraordinarios, como por una disminución
del 24,1% en las ganancias que tienen que distribuir entre otros accionistas al
no controlar al 100% sus filiales.
En la rebaja de esta última partida fue determinante que BBVA contabilice ya casi
todos los resultados del mexicano Bancomer, al adquirir el capital en manos de
otros accionistas.
Por epígrafes, las empresas participadas sumaron 941 millones de euros a las cuentas
de la banca, un 44,9% más; mientras que las amortizaciones de fondo de comercio
se redujeron un 45,5% y las provisiones un 7,1% por una "fuerte mejora" de la
morosidad en Latinoamérica.
En España, la morosidad se situó en el 0,71%, lo que implica una mejora del 6%
respecto a septiembre de 2003 y supone encadenar el quinto año consecutivo con
una tasa inferior al 1%.
Los fondos dotados cubrían 3,6 veces el valor de los dudosos contabilizados.
ENTIDADES MATRICES.
En las cuentas de las entidades matrices, el beneficio aumentó un 17,5% y ascendió
a 4.765 millones, especialmente impulsado por la contención de los costes y un
incremento del 111,1% en la partida de rendimientos de la cartera de renta variable.
Estos resultados, que reflejan exclusivamente el negocio de los bancos en España,
arrojan progresiones del 17,9% en el margen de intermediación, del 16,5% en el
ordinario y del 37,2% en de explotación.
Junto a los rendimientos de la cartera de renta variable, destacó que los ingresos
por comisiones aumentasen un 10,4% y que los gastos de explotación restasen 7.123
millones, tan sólo un 1% más que en igual periodo del ejercicio 2003.
En cuanto al negocio, el saldo crediticio de la banca aumentó un 14,3% y alcanzó
los 422.271 millones, mientras que el ahorro de clientes gestionado en depósitos
se situó en 290.772 millones, con un incremento del 1,5%.
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