La primera semana de Agosto termina con moderadas variaciones en los principales
índices bursátiles internacionales; los mercados han vivido un ambiente de alta
volatilidad en las cotizaciones, en un panorama general de incertidumbre y preocupación
sobre la evolución de los tipos de interés a ambos lados del Atlántico. En líneas
generales cabe destacar el mal comportamiento relativo de los valores tecnológicos
(particularmente en las compañías de telecomunicaciones) y en el lado positivo
la buena evolución de las utilities.
Por el lado macroeconómico cabe destacar el informe norteamericano de empleo del
viernes, sobre el cual han girado buena parte de los comentarios de la semana;
teniendo en cuenta la constante preocupación de Alan Greenspan sobre las presiones
inflacionistas por el lado de los salarios (en la situación de pleno empleo natural
que vive EE.UU.), estos datos se vienen considerando como una de las claves a
la hora de predecir las decisiones de política monetaria de la Reserva Federal
(que se reúne el próximo día 22). Finalmente la publicación ha traído una de cal
y otra de arena, con una cifra de destrucción de empleo de 108.000 en Julio (frente
a un aumento esperado de 89.000) y con un incremento en el salario horario medio
del 0.4% (frente a +0.3% esperado por el consenso). Aunque sin aportar una claridad
rotunda, los datos parecen confirmar la desaceleración de la economía norteamericana
y reducen las expectativas de más subidas de tipos de interés, y así en Beta Capital
asignan una mayor probabilidad de mantenimiento de tipos en la próxima reunión
de la Fed (si bien la mayoría de los analistas coinciden en que la Fed los subirá
en un cuarto de punto el día 22).
También esta semana hemos conocido distintos indicadores en la zona Euro, destacando
el dato de expectativas empresariales del jueves, que mostró un ligero empeoramiento
y que junto con otros indicadores (datos de paro más elevados de lo esperado)
ha hecho despertar dudas sobre la posible fragilidad del buen momento económico
que vivimos en el viejo continente; así el Euro se ha debilitado notablemente
contra el dólar y se sitúa cerca de sus mínimos históricos, lo cual unido a los
nuevos repuntes experimentados por el precio del petróleo hacen cada vez más evidente
una próxima subida de tipos por el B.C.E. (que como se esperaba no se produjo
esta semana). Con todo cada vez surgen más voces que hablan del pésimo efecto
que ello podría tener en las economías europeas, donde la elevada inflación proviene
más de los altos precios de los carburantes y de la debilidad del Euro que de
un ambiente de euforia de los agentes económicos.
Entre tanto en nuestro parqué han continuado las publicaciones de resultados empresariales
del segundo trimestre de este año; en el lado positivo cabe destacar valores como
Acesa, Zabálburu, Cantábrico, Logista y Zeltia. En negativo, los resultados de
Amadeus fueron recibidos con una espectacular caída del 17% el jueves, si bien
la mayoría de los analistas coinciden en señalar que el mercado sobrerreaccionó
negativamente y subrayan la oportunidad de compra que ello representa (es el caso
de Banesto Bolsa y Renta 4). Por su parte Terra Networks presentó unas espectaculares
pérdidas, si bien los datos estaban en línea con lo esperado por los analistas
y responden a la estrategia de rápida expansión de la compañía. También hemos
vivido esta semana nuevos rumores y expectativas sobre posibles movimientos corporativos,
en general de escasa fiabilidad (toma de participación de la inglesa Glaxo en
Zeltia, rumores de OPA sobre Picking Pack...).
Para la semana que viene nos esperan diversos datos de relativa importancia desde
los EE.UU, destacando los de Productividad de la mano de obra del martes y los
de precios a la producción y ventas al por menor del viernes.
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