No hubo sorpresas: la Reserva Federal optó por mantener los tipos de interés.
Los inversores reaccionan con optimismo, pues entramos en época electoral, lo
cual significa que no habrá más intervenciones durante una temporada...
Esta semana conocimos que los pedidos de bienes duraderos caen un 12,4% en julio,
lo cual se ha interpretado como un síntoma claro de que las altas tasas de crecimiento
de los EEUU están moderándose. Además, destacar el efecto positivo de que las
ordenes de maquinaria industrial, que incluyen computadoras y otros bienes tecnológicos,
aumentan en un 4,3%, lo cual nos indica que continuaremos presenciando mejoras
en productividad en los EEUU
Donde sí parece cada vez más evidente una subida de los tipos de interés es en
Europa durante la próxima reunión del BCE el 31 de Agosto. Si bien los índices
de precios publicados en Alemania y Francia muestran que la inflación comienza
a retroceder, se han conocido también indicadores adelantados que sugieren que
existen aún muchas presiones en los precios. Así, los precios de los productos
importados alemanes aumentaron en julio por encima de las expectativas del mercado.
La tasa interanual queda en el 10,9%. También los productos industriales han visto
incrementos de precios del 3,3%. Y estos dos indicadores sugieren que el incremento
de precios aún va a trasladarse a los productos finales.
También las declaraciones de personas muy vinculadas con el BCE parecen querer
preparar a los mercados ante una subida de los tipos de interés. Según el economista
jefe del Banco Central Europeo, Otmar Issing, la situación de la economía de la
zona euro es la mejor de los últimos 20 años, debido a que todos los países que
la integran experimentan un fuerte crecimiento. También las previsiones para el
2001 reflejan un fuerte crecimiento. Por tanto, esta es una oportunidad única
para pasar de una fase de altas tasas de crecimiento económico a un período de
crecimiento no inflacionista
Posteriormente, el presidente del Bundesbank, Welteke, afirmó que las mejoras
de inflación que estamos presenciando no indican que ya han acabado las presiones
inflacionistas. También preocupa la situación del euro, más débil tras constatarse
que las expectativas de los empresarios, según el insituto IFO, apuntan hacia
una desaceleración de la actividad.
Con respecto a los mercados de acciones, durante la semana la bolsa española se
desvincula del resto de Europa y de las bolsas americanas. El gran tamaño de Telefónica
arrastra a todo el índice a la baja. Si bien todas las telecoms europeas se ven
penalizadas por las inversiones comprometidas para obtener licencias UMTS de telefonía
de tercera generación, la operadora española es la que más castigada se ve, puesto
que inicialmente no competía tan agresivamente por este mercado. Las ventas han
sido acentuadas, a pesar de que Telefónica se apresuró a anunciar que espera una
tasa de retorno del proyecto entre el 22% y el 23%.
El sector petrolero, y Repsol entre ellas, se disparó en bolsa con la publicación
por parte del American Petroleum Institute acerca de una caída de los inventarios
del crudo. La cotización del petróleo subió hasta por encima de los 32 dólares.
No obstante, el jueves pasado la OPEP anunció que está dispuesta a incrementar
la producción, con lo cual el siempre volátil crudo se desplomó hasta cotizar
alrededor de los 30 dólares, y arrastrando a todas las compañías del sector. Protagonista
de la semana ha sido Sol Melia, que anuncia la integración de los hoteles Tryp,
con lo cual se sitúa entre una de las diez mayores cadenas hoteleras del mundo.
Las sinergias de la operación crearán unos ahorros de costes de unos 1.000mn de
pesetas anuales.
Por fin, comentar que tras el buen comportamiento relativo de la industria, los
inversores toman beneficios en el sector bancario.