A pesar de que el lunes fue festivo en EEUU, y por tanto sólo hemos visto 4 sesiones
esta semana, las acciones del Nasdaq acumulan una subida del 5% a media tarde
del viernes. El índice representante de las acciones de las vieja economía, el
Dow Jones, apenas cambia.
Aunque los datos económicos publicados en EEUU, como la producción industrial,
son verdaderamente débiles, y confirman una fuerte desaceleración, el mercado
espera cada vez con menor certeza que los tipos de interés se recorten en la reunión
de la Reserva Federal el próximo 31 de enero.
Aumentan las tensiones inflacionistas ( y de paso, el miedo a que afecte a la
actividad mundial) con la decisión de la OPEP de recortar en 1,5 millones de barriles
diarios la producción del petróleo. Además, los productores de petróleo advierten
de la posibilidad de una nueva rebaja de un millón de barriles en su próxima reunión
de marzo.
En el Viejo Continente, los datos publicados esta semana nos muestran que las
economías europeas crecen con fuerza, incluso por encima de las previsiones. El
BCE decide, no obstante, no intervenir sobre los tipos de interés. La semana que
viene, será importante la publicación del índice IFO de Alemania, que mide la
confianza de los empresarios, y funciona como un indicador muy fiable para predecir
la evolución de la producción industrial en la principal economía de la zona euro.
En Europa, una vez más, las acciones españolas se comportan mejor que el conjunto
de las bolsas europeas durante la semana que cerramos. Mientras el índice IBEX
español avanza un 2%, el Eurostoxx 50 permanece en el mismo nivel que a principios
de la semana. El índice que sigue la evolución de las empresas de la Nueva Economía
no se mueve.
Telefónica contribuye en buena medida a la apreciación del índice. La operadora
española sube cerca de un 5% en la semana, apoyada por la corriente compradora
hacia las acciones de sus compañías participadas, muy animadas gracias a los rumores
de fusión entre Terra y TPI, que se reavivan. Ha sido impresionante la subida
de Terra a lo largo de la semana. La acción experimenta un rally que le lleva
a apreciarse más de un 25% en estas 5 sesiones. Por su parte, TPI avanza un 4%.
El interés comprador ha vuelto hacia Indra, que sube más de un 10% en la semana.
La compañía ha conseguido ganar un contrato de 4.500 millones, para la instalación
de radares para AENA.
También Dragados se ha apreciado considerablemente (más de un 8%), al ser incluido
en la lista de Merrill Lynch como su constructora preferida en Europa. Muchos
analistas han llamado la atención sobre el sector, que se encuentra claramente
infravalorado en bolsa. Hidrocantábrico ha sido otra de las beneficiadas. La acción
se dispara ante la expectativa de que se mejore el precio de oferta en la OPA
lanzada por Ferroatlántica, actualmente fijado en 19 euros, (OPA que, por cierto,
fue autorizada el 17 de enero tras 3 meses de estudios por parte de la CNMV),
o incluso los rumores de que aparezca otro comprador también interesado por la
compañía (se rumorea que se trata de la alemana RWE).
Por otro lado, y a pesar de publicar unos resultados que caen más del 30% con
respecto a 1999, parece que Bankinter ya ha pasado lo peor. De nuevo, vuelve el
interés hacia la acción, que se aprecia en casi un 8%.
En el lado opuesto, destacar el desplome de Altadis al advertir a los analistas
que no va a cumplir las previsiones de beneficios estimados para el 2001, y que
posiblemente no consiga generar 1.000 millones de euros de cashflow operativo.
Durante la semana, las pérdidas acumuladas superan el 7%.
Sol Melia también cae más de un 6%. Esta semana, comienza a comercializar la emisión
de bonos por valor de unos 300 millones de euros (50.000 millones de pesetas)
que van a perjudicar claramente los ratios de solvencia de la compañía.
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