La semana ha terminado con resultados mixtos para las bolsas
internacionales; en EE.UU. Alan Greenspan ha vuelto a acudir en ayuda de los
mercados bajando los tipos de interés, y aquellos han recibido la noticia con
optimismo a pesar de que las noticias empresariales no han sido excesivamente
positivas. Después de esta bajada podemos hacer algunos comentarios:
· Que por las declaraciones de Greenspan parece que no habrá nuevas
noticias sobre los tipos de interés hasta la próxima reunión del 27 de Junio
(en la que aún podríamos ver otra bajada). Los mercados, que hasta ahora venían
estando muy pendientes de estas noticias tendrán que buscarse así otro entretenimiento.
· Que después de esta bajada son más las voces que hablan de recuperación en la
economía americana (y por ende en el resto del mundo). Precisamente éste es probablemente
uno de los aspectos que pasará a centrar la atención de los mercados ahora que
se puede esperar poco más desde la Fed, y la semana que viene tenemos una cita
muy importante: el P.I.B. del primer trimestre (concretamente
la "revisión" de las cifras ya publicadas, que el mercado espera sea ligeramente
a la baja).
· Que otro foco importante de atención puede estar en los resultados empresariales,
aunque esta semana hemos visto algunos no muy positivos y sin embargo le mercado
no ha reaccionado con pesimismo... Tal vez se asume que si la economía se recupera,
tarde o temprano ello se traducirá en las empresas.
Así las cosas cabría esperar que también las bolsas europeas reaccionaran con
optimismo, en su tradicional seguimiento de Wall Street... pero esta vez no ha
sido el caso. Quizá todavía estemos viviendo la resaca que dejó la última decisión
del B.C.E, criticadísima en todos los ámbitos y que puede llevar a pensar que
bajo estos "mandatarios" vamos por mal camino.
Sin embargo hoy recibimos un mensaje relativamente animoso desde Goldman Sachs,
que en su informe de esta semana justifica el comportamiento del B.C.E. y sostiene
que no nos dirigimos hacia un proceso de estanflación (el peor escenario posible
en lo económico), como intuyen los más pesimistas: saldremos de ésta. Una pista
sobre si esto es o no cierto la tendremos la semana que viene en la publicación
del índice de confianza empresarial del IFO alemán;
además hay reunión del B.C.E. el miércoles, para la que visto lo visto personalmente
no me atrevo a decir ni mú.
Con todo en Europa, y en España, tenemos dos claros mensajes de optimismo. Por
un lado, y de acuerdo con los comentarios que está haciendo estos días mi compañero
Fernando Martín, es interesante observar cómo a pesar
de que abunda la creencia de que la bolsa está viviendo unos meses terribles,
una gran mayoría de las acciones están relativamente cerca de sus máximos históricos:
una evidencia más de que la "crisis" se centra sobre todo en los valores ligados
a la Nueva Economía y que, con suerte, sus posibles efectos en el conjunto de
la economía serán limitados. En España tenemos la desgracia de que la empresa
con más influencia en nuestra bolsa se ha implicado mucho en el ámbito de la Nueva
Economía: Telefónica. A pesar de que la compañía
ha publicado esta semana unos resultados más que aceptables,
su saldo semanal es negativo; atención a este valor porque están arreciando las
críticas contra su equipo gestor, y aunque de momento no se vislumbra una "crisis"
interna no conviene descartarla a medio plazo.
Por otro lado esta semana hemos visto cierta animación en cuanto a movimientos
corporativos se refiere, particularmente en el ámbito europeo. Parece que ese
proceso de consolidación empresarial que se viene augurando en paralelo con los
avances en la Unión Europea podría estar empezando a animarse: atención en este
sentido a las empresas eléctricas, bancos, tecnológicas y las ligadas a materias
primas.
Para concer los principales movimientos de la bolsa española esta semana
pinche aquí.