En una semana muy inusual para los mercados financieros hemos visto cómo la mayoría
de los Bancos Centrales de Occidente han actuado conjuntamente para tratar de
evitar un colapso económico mundial... las bajadas de
tipos de interés (a destacar la europea por la tradicional "racanería" del
B.C.E.) tienen como principal finalidad impulsar el ánimo de unos consumidores
e inversores (financieros y empresarios) que todavía no se han recuperado del
susto terrorista.
Se trata del primer movimiento hacia lo que algunos ya creen que será un "nuevo
Keynesianismo": se dice que la consigna política en los próximos meses será tratar
de fomentar el gasto y la inversión a toda costa (no sólo con bajadas de tipos,
sino con bajadas de impuestos, mayor gasto público y endeudamiento, etc...), olvidando
la permanente preocupación por la "inflación". Desde luego la situación parece
exigirlo, porque a una economía mundial que venía debilitándose se han añadido
episodios de pánico en los agentes económicos.
Y si este tipo de medidas serán o no eficaces sólo lo dirá el tiempo... de momento
sabemos que la bolsa ha sufrido importantes pérdidas y que lo ha hecho en un ambiente
de altísima volatilidad, ambas cosas producidas por dos razones:
· La fuerte incertidumbre sobre qué nos deparará el futuro a corto plazo. Algunos
sostienen que cuando se conozca y se ponga en marcha la respuesta exacta de EE.UU.
y sus aliados a los actos terroristas podría iniciarse una rápida recuperación
(como ocurrió en la Guerra del Golfo). Pero esta opinión deja al margen la otra
"importante razón"...
· El temor a si esta respuesta servirá para arreglar el problema... En definitiva
la clave está en conocer la capacidad de respuesta del "enemigo". Últimamente
se están transmitiendo mensajes bastante catastrofistas sobre los posibles efectos
de una Yihad, sobre la existencia de un arsenal atómico en manos "fundamentalistas",
etc. (el tema se ha comentado en nuestro foro).
Conocer la capacidad de respuesta del "enemigo" posiblemente llevará tiempo y
nadie puede descartar nuevos e importantes sustos con sus consecuencias, entre
otras, para los mercados financieros. Indudablemente estos días hemos visto cómo
muchos inversores contrarios y con una tremenda sangre
fría están haciendo acto de presencia (con ello se explican los elevadísimos volúmenes
de negociación, todas la ventas han venido acompañadas de compras)... para los
que no tenemos ese saber estar claramente no es momento de "jugar" en la bolsa.
Entre lo más destacado en la bolsa española está el buen comportamiento de Telefónica
y su filial de móviles (tal vez porque venían estando
entre las más castigadas antes de los atentados y porque su sector no se ve directamente
afectado), los buenos resultados publicados por Gamesa
(que no han impedido su descalabro, ha perdido más del 30% en cinco días) y el
nacimiento comercial del nuevo SCH.
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