En su informe "European Weekly Analyst" del 25 de enero de 2002 Goldman Sachs
habla del interés de los mercados de renta variable de Hungría, Chequia y Polonia.
En estos tres países la debilidad de la economía mundial ha propiciado que el
crecimiento del PIB en 2001 y el año actual se sitúe previsiblemente por debajo
de su capacidad potencial; a medio plazo sin embargo las perspectivas son más
optimistas por dos grandes razones:
- En primer lugar por las profundas reformas estructurales relacionadas con el
acceso a la Unión Europea y por la posible adopción del euro como moneda.
- En segundo lugar por la continuación de las fuertes inversiones en el país:
las multinacionales seguirán buscando beneficiarse del bajo coste de una mano
de obra que cuenta además con una alta cualificación en estos países.
En este escenario, señalan que la valoración actual de la renta variable en
estos países es atractiva después de un pobre comportamiento en 2000 y 2001.
Los ratios PER están en niveles mínimos de los últimos años, lo que constituye
una anomalía si tenemos en cuenta que:
- El escenario macroeconómico a largo plazo es muy positivo.
- Los tres países tienen una muy alta probabilidad de convertirse en miembros
de la Unión Europea en 2004, lo que debería traducirse en una reducción de sus
primas de riesgo.
Dada la alta probabilidad de entrada en la Unión y la previsible adopción del
euro unos años después, es altamente probable que veamos una convergencia de la
prima de riesgo hacia los niveles de la Unión Europea (en otro artículo de LaBolsa.com
hablábamos del concepto de Prima de Riesgo).
Actualmente los analistas de Goldman Sachs manejan una Prima de Riesgo para los
mercados de la Unión Europea del 2,75% en sus modelos de valoración. Por el contrario
para estos tres países usan unas Primas más elevadas como reflejo de los mayores
riesgos que presentan; concretamente el 5% para Chequia), el 5,2% para Hungría
y el 6,7% para Polonia.
En base a estas cifras, los analistas estiman un potencial de revalorización
del 191% en Chequia, 201% en Hungría y 63% en Polonia. Estos potenciales están
calculados en dólares, pero además Goldman Sachs espera que la apreciación real
de las divisas de estos países proporcione una rentabilidad adicional sobre la
mencionada, gracias básicamente al superior aumento de productividad en estos
países.
Si con ello parece claro que estamos ante una infravaloración... ¿Cuándo podemos
esperar que se produzca el despegue de las cotizaciones?
En opinión de Goldman Sachs la corrección es inminente; entre las razones
para ello están la fuerte bajada de tipos de interés vivida en los tres países
y la creación de Sistemas de Pensiones privados en países como Polonia o Hungría,
sistemas que ante la caída de tipos de interés dirigirán sus inversiones havia
la renta variable.
Además, estableciendo un paralelismo histórico con la entrada en la Unión Europea
de los países del sur de Europa (entre ellos España), se observa que en los tres
años anteriores a la entrada las bolsas de estos países tuvieron una rentabilidad
extra (respecto al resto de bolsas mundiales) de entre el 23% y el 70%. Precisamente
faltan tres años para la previsible incorporación a la Unión de Hungría, Polonia
y Chequia y además estos tres países presentan mejores perspectivas económicas
de las que tenían en su día los del sur de Europa.
En este escenario aparentemente idílico, los analistas de Goldman Sachs señalan
algunos puntos negativos:
· En estos mercados hoy la liquidez es muy baja.
· El sector que más ha crecido en los últimos años (y del que se espera un mayor
crecimiento a futuro) es el de las manufacturas, que en general está en manos
de compañías extranjeras no cotizadas en las bolsas de estos países.
En este sentido existiría una clara oportunidad de inversión fuera de las bolsas
en el ámbito del Capital Riesgo (hablábamos de él en otro artículo de LaBolsa.com):
la idea sería apostar por empresas que se beneficien de ese crecimiento de las
manufacturas, por ejemplo negocios proveedores de las compañías extranjeras. Además
Goldman Sachs cree que el beneficioso papel que aún tiene que jugar el proceso
de bajada de tipos de interés en estos países hace especialmente atractivo al
sector financiero.
Como conclusión Goldman Sachs recomienda a los inversores sobreponderar los
mercados de renta variable de los países centroeuropeos, y en especial en
Hungría.
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