El Grupo Auna, holding de telecomunicaciones controlado por Endesa, Santander
y Unión Fenosa, firmó hoy un crédito sindicado por importe de 4.500 millones de
euros, el mayor suscrito en España en lo que va de siglo, para unificar su deuda
y dar un paso más hacia su salida a Bolsa.
El vicepresidente y consejero delegado, Joan-David Grimà, aseguró en rueda de
prensa en Barcelona que la compañía estará "preparada" para salir al parqué bursátil
"en el segundo semestre" de 2005, siempre que así lo quieran los accionistas y
no haya ningún percance en la escena económica internacional.
Grimà defendió que sea todo el grupo el que salga a Bolsa y que no lo haga primero
y de forma separada Amena, el operador de móviles integrado en el holding.
"Es mejor explotar Amena dentro de un grupo integrado; lo contrario sería tener
un operador cojo", aseguró el máximo ejecutivo de Grimà, frente a la presión de
algunos accionistas por acelerar todo el proceso. Grimá reconoció, no obstante,
que el 80 por ciento del valor en su salida a Bolsa lo aportará Amena.
UNIFICAR LA DEUDA.
El préstamo sindicado ha sido dirigido y asegurado por 12 entidades financieras
(Santander Central Hispano, Banesto, Ahorro Corporación Financiera, ABN AMRO,
BBVA, BNP Paribas, Caja Madrid, Citigroup, Calyon, "La Caixa", Royal Bank of Scotland
y Societé Genérale).
El Instituto de Crédito Oficial (ICO) participa también como entidad aseguradora.
Joan-David Grimà expresó su satisfacción e indicó que "la operación asegura la
plena financiación de Grupo Auna, optimiza el apalancamiento del Grupo sin recurrir
a los accionistas, libera a sus socios de garantías y clarifica la estructura
financiera de cara a posibles salidas a bolsa".
Entre otras cuestiones, permitirá que las acciones de Amena dejen de estar como
estaba ahora "casi todas pignoradas", explicó.
El crédito servirá para refinanciar la totalidad de la deuda a largo plazo del
Grupo Auna y consolidar en la sociedad matriz el endeudamiento existente hasta
ahora en las diferentes sociedades.
El interés del crédito, que tiene un plazo de 6,5 años, es de 150 puntos básicos
sobre el euribor, con una disminución progresiva en función del apalancamiento
del grupo.
INTEGRAR A OTROS OPERADORES DE CABLE.
Grimà expresó su deseo de incorporar al Grupo Auna a otros operadores de cable,
tras el reciente acuerdo de compra de Tenaria, que cubre La Rioja y Navarra. El
resto de operadores independientes, según desgranó, son Telecable en Asturias,
R en Galicia, Euskaltel y Ono.
"Incoporarlos sería bueno y los cuatro son espléndidos", señaló el consejero delegado,
quien insistió en que "si ha de ocurrir, cuanto antes mejor".
El consejero delegado volvió a lamentar los problemas que ha tenido el cable para
desarrollarse en Catalunya, donde la compañía sólo cuenta con 110.000 clientes,
frente a los 225.000 abonados que posee en Madrid.
En concreto, Grimà se refirió a determinadas normas municipales en la ciudad de
Barcelona y a una "opinión negativa" dejada por Menta, el operador absorbido por
Auna.
RESULTADO.
El grupo obtuvo un beneficio neto de 5 millones de euros en los cinco primeros
meses de 2004, frente a los 86 millones de pérdidas registradas en el mismo periodo
del año anterior.
El resultado bruto operativo (Ebitda) alcanzó 426 millones de euros, frente a
los 327 millones de euros de 2003.
Amena, la operadora de telefonía móvil del grupo, cuenta ya con 8.620.000 clientes,
con un crecimiento del 21 por ciento respecto al mismo periodo del año anterior.
Por su parte, Auna ha alcanzado los 720.000 clientes que reciben servicios de
telefonía, televisión e Internet a través de 11.000 kilómetros de red propia de
banda ancha.
El Grupo Auna confía en cerrar 2004 con un beneficio neto de 25 millones de euros
y un resultado operativo de 1.140 millones, para alcanzar en 2005 un beneficio
neto de 150 millones y un resultado operativo de 1.400 millones.
UMTS.
Grimá confirmó que antes del 31 de octubre la compañía lanzará la telefonía UMTS,
que requerirá inversiones hasta 2007 y que despegará "de una manera más lenta"
de la esperada, ya que los teléfonos disponibles son todavía demasiado gruesos
y las baterías duran poco.
Económicamente, señaló, "esperaremos a la campaña de 2005" para conseguir los
frutos deseados.