Me alegro de que al final hayas ido, espero que ameno también
La ausencia de cualquiera de los dos sólo habría enconado las posturas, porque son las opiniones disparadas desde la distancia virtual las que hacen más difícil el entendimiento.
Como ya sabes ahora estoy en Barcelona, aunque voy con frecuencia a Madrid, me hubiera gustado aprovechar la ocasión para asistir, pero ciertos problemas me han impedido trasladarme este fin de semana. Si la próxima es en Zaragoza prometo ir.
Por la misma razón me parece una pena que Ainse no fuese, aunque que se columpió hasta el fondo con su acusación a Britania.
Con lo de casino no quiero opinar, porque no tengo espacio, pero creo que perdiste la perspectiva hace tiempo, te has metido tanto en el asunto que parece que lo ves como si fuera tu defendido en uno de tus casos, y eso te impide ser objetivo. Casino ha vuelto a las andadas demasiadas veces como para defender su presencia en el foro por apoyar la libertad de expresión.
Si una persona entra en un cine y se pone a gritar y saltar impidiendo ver la película a los demas espectadores, se le echa del cine. Si esa misma persona hace lo mismo todos los días, se le prohíbe directamente la entrada, por muy educado que se muestre durante breves momentos. Y no creo que la defensa de la libertad de expresión tenga nada que ver en el asunto.
Recordaras que en la última comida del foro yo tenía mis dudas sobre esto mismo, pero es que entonces casino solo había gritado en un par de películas, y luego había mostrado su lado amable un buen rato. Todo el mundo tiene derecho a otra oportunidad, y por armar broncas en dos películas no te van a condenar a cadena perpetua... pero esto es demasiado.
Y no se, realmente no sé a qué obedecen algunos de tus comentarios hacia él, pidíendole que te ayude en tu lucha, haciendo comentarios positivos, mostrando su lado bueno... ¿para que tu lo puedas presentar como ese buen hombre incomprendido en su dolor, que parece que sólo tu ves?
Creo que ese casino sólo está en tu cabeza, es un mito que te has forjado al ir defendiendo su caso desde los principios tan nobles que te han hecho defenderlo.
Pero eran molinos, mi señor, eran molinos.
Un saludo