El G-7 hace fuerte advertencia a Argentina
Reuters
BOCA RATON, EEUU (Reuters) - El Grupo de los Siete instó el sábado a
Argentina a que "negocie constructivamente" con sus acreedores y a que adopte las políticas que acordó con los organismos multilaterales de
crédito, ya que la paciencia del G-7 con la dura posición del país sudamericano se agotó.
"Hemos concluido que es muy importante que
Argentina cumpla sus compromisos con el FMI, proceda con las reformas a las que se comprometió", dijo a los periodistas el secretario del Tesoro de Estados Unidos y anfitrión de la reunión del G-7, John Snow.
"El requisito (. .) del FMI (...) es que el país negocie de buena fe con los acreedores", agregó.
El texto final del comunicado del G-7 señaló: "Hacemos un llamamiento a
Argentina a que adopte políticas acordes con su programa con el FMI.
Argentina debe negociar constructivamente con sus acreedores para conseguir un alto grado de participación en su reestructuración".
El viernes, responsables de alto rango del Fondo Monetario Internacional y de
Argentina fijaron un encuentro para el lunes en Miami. Muchos funcionarios del G-7 expresaron en Florida su frustración por la lentitud del país sudamericano en reestructurar su deuda y hacer las reformas a las que se comprometió en septiembre.
El Gobierno argentino contestó en la noche del sábado con un comunicado del Ministerio de Economía donde subrayó que está cumpliendo plenamente su pacto con el FMI al tiempo que busca "obtener la participación más amplia posible de acreedores en la reestructuración dentro (. .) del objetivo de cumplir con la deuda social interna".
"Las pautas para reestructurar la deuda privada, formulada en Dubai, fundada en las reglas de la 'buena fe' en un marco en que por vez primera las instituciones multilaterales no aportan fondos - por el contrario reducen su exposición -, brindan trato equitativo a todos los acreedores", agregó.
Antes del fin de la reunión de autoridades financieras de Estados Unidos, Japón, Alemania, Gran Bretaña, Francia,
Italia y Canadá, el ministro de Economía británico, Gordon Brown, anticipó "una fuerte declaración sobre
Argentina en el comunicado instando a que avance el proceso de reformas allá".
Japón,
Italia y el Reino Unido estuvieron entre los ocho países de los 24 miembros ejecutivos del directorio del FMI que la semana pasada tomaron la inusual decisión de abstenerse de apoyar a
Argentina en la revisión del programa crediticio del país sudamericano, frustrados por la lenta marcha de la reestructuración de la deuda incumplida de 88.000 millones de dólares.
Brown dijo que Gran Bretaña negó su respaldo en el FMI porque "quería asegurarse que (los argentinos) harían las reformas comprometidas".
Francia también está molesta y podría inclinarse a abstenerse, o negar su aprobación, en la votación de la segunda revisión que se realizará el 9 de marzo, al igual que otros miembros del G-7, dijeron los funcionarios.
El Gobierno de
París está irritado por la manera en que Buenos Aires ha tratado a las filiales de las empresas de servicios públicos.
El mes pasado,
Argentina canceló un contrato al grupo francés de servicios electrónicos Thales, que opera teléfonos
móviles, debido a que no cumplió con el contrato suscrito.
El presidente argentino, Néstor Kirchner, también advirtió a otra firma de esa nacionalidad proveedora de servicios de acueducto -
Aguas Argentinas, filial local de Suez - sobre las consecuencias posibles si no invierte para mejorar su infraestructura.
Los analistas creen que es probable que el FMI demore la aprobación de la segunda revisión del 9 de marzo -algo que una fuente del G-7 calificó de posibilidad creciente- lo que prepararía el terreno para una repetición del breve incumplimiento en el que incurrió
Argentina con el organismo en septiembre.
"La situación entre
Argentina y el G-7, en la forma del FMI, se dirige hacia una confrontación. No se pueden tener negociaciones serias cuando los bancos quieren 65 centavos (por cada dólar de los bonos incumplidos) y les ofrecen 10 centavos", dijo la fuente.
Buenos Aires se ha mantenido firme en la oferta que hizo en septiembre a los tenedores de bonos de pagar el 25 por ciento de la deuda nominal -una oferta que los analistas consideran equivalente a 10 centavos por dólar en el mejor de los casos, si incluye los intereses vencidos de los últimos dos años.
Argentina es uno de los principales deudores del FMI, con el 16 por ciento del
crédito otorgado por el organismo pendiente de cobro, pero un representante del G-7 dijo que los países ricos están decididos a poner un límite a Buenos Aires, aunque esto derive en un incumplimiento de pagos del país de su deuda con la entidad.