CAROD promete la III República entre vivas a Terra Lluira ...
Esquerra registra con nombre y DNI a los 2.000 asistentes al mitin de Carod en Valencia
El líder de ERC asegura que “la República volverá y será federal y plurinacional”
FRANCESC BRACERO - 29/02/2004
Valencia
El acto político que celebró ayer Josep Lluís Carod-Rovira en Valencia estuvo marcado por la presencia de ultraderechistas en las puertas del Palau de Congresos y por unas extremas e insólitas medidas de seguridad. Todos los asistentes, más de 2.000, fueron registrados por su nombre y DNI después de pasar bajo un arco detector de metales. Además se les colocó a cada uno un brazalete de seguridad. Este inusual dispositivo fue justificado por la presencia de grupos de ultras en los aledaños. En cuanto al personal de seguridad, había 12 agentes de seguridad, más de 20 miembros del servicio de orden de Esquerra Republicana del País Valencià (ERPV).
En las puertas del Palau, se concentraron dos pequeños grupos de radicales, que sumaban unas 100 personas. Uno de esos colectivos, identificado como Plataforma Constitucionalista y Autonomista y como Democracia Nacional, era el que, situado más cerca de las puertas del recinto, pudo amenazar más de cerca a los presentes a pesar de estar rodeado de un considerable número de agentes de policía.
En otra zona, alejada unos 25 metros de las puertas y controlado de igual manera por la policía, el grupo España 2000 protestó contra el encuentro político. Entre las pancartas exhibidas se podía leer “ETA asesina, Carod y gobierno tripartito responsables”, “Paremos el catalanismo”, “Por la identidad valenciana” o el “El agua es de todos”. Los gritos de los manifestantes fueron de insultos como “catalanistas, eunucos, carroñeros y asesinos”.
Carod auguró anoche en un mitin que “la República volverá será federal y plurinacional”. “Cuanto más nos presionen –añadió–, más nos revolveremos hacia una segunda transición”. En el transcurso del mitin, que dentro del auditorio transcurrió sin incidentes, algunos de los simpatizantes de Esquerra profirieron gritos de “visca
Terra Lliure”, organización terrorista disuelta a instancias de ERC .
El líder de ERC evitó ayer, de nuevo, responder a Jordi Pujol, que el pasado viernes responsabilizó a PP y ERC de dañar a Catalunya propiciando la radicalización del clima político. La contención del líder republicano en su respuesta se debe a que, según apuntó, mantiene su respeto a la figura del ex presidente de la Generalitat. No obstante, expresó su convencimiento de que Pujol está siendo utilizado por los actuales líderes de la federación nacionalista, Artur Mas y Josep Antoni Duran Lleida, porque ambos carecen de credibilidad nacionalista.
Carod consideró “lamentable” que “CiU continúe utilizando al president Pujol porque ellos mismos entienden que no hay nadie más en la CiU actual que tenga la autoridad moral para ser creíble... Hay una desproporción entre los instrumentos que usan y el material humano de que disponen”.
Carod-Rovira, socio del PSOE, pide la tercera República «ante el papanatismo monárquico»
L. R. N.
Valencia- El secretario general de ERC y cabeza de lista por Barcelona, Josep Lluís Carod-Rovira, defendió ayer desde Valencia la unidad de las fuerzas de izquierdas para derrotar al PP y consideró que, «ante tanto papanatismo monárquico, cada paso adelante lo es también para avanzar hacia la república, que volverá y será federal y plurinacional». En un Palau de Congressos de Valencia y ante unas 2.000 personas, que en algunos momentos interrumpieron al líder republicano para aclamar a los terroristas de
Terra Lliure, Carod-Rovira protagonizó el principal acto de campaña de Esquerra Republicana del País Valenciá (ERPV), en el cual también intervinieron los principales candidatos en las circunscripciones valencianas: Toni Cucarella, Josep-Juliá Jiménez, y Josep Vicenc, además del «número dos» de Esquerra, Joan Puigcercós.
«Países Catalanes». Según Carod, que evocó la fábula del traje del emperador en el que va desnudo y nadie se atreve a decírselo, «cuanto más nos presionen, más nos revolveremos en contra y avanzaremos hacia una segunda transición democrática en el Estado español». Carod defendió los «Países Catalanes» como realidad política y cultural y subrayó que «para nosotros el derecho a la vida no tiene fronteras, amamos la vida y las personas, pero también amamos la libertad de las culturas de todos los pueblos».
En su opinión, «Aznar cada vez se parece más a la AP del señor Fraga Iribarne», y reclamó a Rodríguez Zapatero que tenga la valentía de formar una nueva mayoría a partir de la suma de las fuerzas de izquierda españolas y «periféricas». Según el líder de ERC, «todos tenemos que superar los tópicos, desde España los que dicen sobre nosotros, pero también nosotros sobre los que decimos de los españoles».
El candidato valenciano Toni Cucarella se refirió a diversas agresiones que han sufrido en las últimas semanas algunas sedes de ERPV por presuntos ataques de la ultraderecha, y consideró que «aunque esto no se reconozca, es terrorismo, y aquí actúa con total impunidad».
Por su parte, Joan Puigcercós afirmó que «tenemos un problema que se llama España y es un problema porque los valores de esta España tabernaria se basan en la supremacía de una lengua y una cultura, mientras que las demás son simples accidentes».
Antes del comienzo del mitin, un centenar de personas se concentraron a la entrada del recinto portando banderas españolas y pancartas con las frases «Valencia siempre española», «ETA asesina, Carod y gobierno tripartito responsables», «Frenemos el catalanismo», «Por la identidad valenciana» y «El agua es de todos». Los concentrados, que no pudieron acceder al palacio debido a las fuertes medidas de seguridad previstas por los organizadores del acto y a la abundante presencia policial una decena de furgonetas y numerosos agentes, pertenecían a las organizaciones España 2000, Tercio Valencianista, Democracia Nacional, Plataforma Constitucional y Autonomista y las juventudes de los Grups d'Acció Valencianista. Algunos arrojaron huevos rellenos de pintura azul contra los asistentes, mientras que los dirigentes republicanos tuvieron que entrar escoltados o por puertas secundarias.